Mi gran error.

Mi gran error.

Sí, digo mi gran error porque es sólo es mío (como así se encarga de recordarme mi compañaro y padre de la criatura 😦 y tampoco es el único porque no soy una madre PERFECTA (gracias a Dios). La perfección es demasiado aburrida y yo voy aprendiendo de mis errores. Supongo que eso es lo bueno.

Bueno a lo que iba, fue el colocar a la niña delante de la tablet en el momento que estaba haciendo la transición de comida pasada a comida entera. Me desesperé y el estar Alicia medio zombie delante de la pantalla me permitía ir metiendo cucharadas en su boca. Lo que al principio parecía un buen plan que solucionaba la comida en poco tiempo, fue convirtiendose en algo interminable pues mi hija le tomó el gusto a Caillou y ponía boquita de pez para impedir que la comida entrara por entero en su boca. Con comidas y cenas que duraban casi la hora, además tengo que añadirle las meriendas llegamos a las tres horas de tablet. Fue una completa cagada que por desesperación y sobretodo inexperiencia estamos tratando de solucionar.

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Ahora medimos el tiempo que la niña pasa expuesta a la tablet. Clan ha sido un buen aliado y aunque no lo hemos logrado eliminar si lo hemos reducido al menos en un tercio. Cuando Alicia empiece con la guardería y no pasemos la mañana juntas, espero que venga contando las cosas que le pasan y ya de esa manera ir prescindiendo de la tablet a la hora de las comidas.

Con razón dicen que la experiencia es un grado. Cuando un niño hace una transición, lo mismo de leche a comida o de comida pasada a entera tiene que venir un tiempo de espera para que el cuerpo asimile ese gran cambio. Tiempo en el que probablemente coma cantidades muy inferiores a las que solía. Ahora lo sé. En su momento, no.

Rozando los dos años.

Rozando los dos años.

El otro día comprando en el super me pasé por la sección de productos para fiestas y me quedé alucinada contemplando la velita de los dos años. Y es que dentro de nada la peque los cumple y da vértigo pensar en todo lo que hemos vivido (y lo que nos queda!!!). El cumple vamos a celebrarlo con una gran fiesta familiar en la que estarán presentes sus dos abuelas. Esto es bastante difícil para nosotros de lograr porque una de ellas vive en el extranjero. Así que ahora mismo, estoy inmersa en los preparativos. Los regalos están escogidos al detalle, sobre todo para desarrollar las capacidades de Alicia.

Desde que pusimos la última dosis de Bexero en Noviembre, la nena que estaba como una rosa ha ido encadenando gripe, gastroenteritis provocada por una bacteria muy jodida que se llama campylobacter jejuni y alguna que otra fiebre. Total que no hemos parado hasta mediados de Enero. Seguimos pensando en que esto lo provoca la vacuna que afecta a sus defensas. Por suerte, ahora llevamos unas semanas en las que la niña se ha estabilizado, come bien y por fin engorda. Eso lo están notando mis cervicales porque al cogerla me hago polvo la espalda. Tengo mucho interés en saber lo que pesa en su próxima revisión.

El tema del sueño cada día lo llevamos mejor. Estamos rozando las 10 y 35 de la noche cuando se duerme. Suprimir la tele después de cenar nos ha ayudado bastante. Ahora queremos reducir parte del tiempo que pasa con la tablet/tele que es cuando la dejo sola porque tengo que preparar algo de la comida. El resto del tiempo (menos la siesta) lo pasa conmigo. Alicia es una pegatina. No consiente en quedarse sola. También noto que en el juego ha avanzado muchísimo. Se implica y crea sus propias historias . Es divertidísimo verla cuando me hace de madre y me cuida metiéndome en la cama. En el tema del habla también ha desarrollado un amplio vocabulario y entiende todo lo que hablamos. Al ser una niña bilingüe pensamos que iría más lenta al recordar dos nombres para cada concepto, pero no parece que vaya a retrasarse en el habla. Cuando encuentra niños en el parque intenta comunicarse con ellos soltando un torrente de palabras y los nenes que todavía no hablan, la miran intimidados 🙂

Nuevo año.

Nuevo año.

El tiempo vuela y ahora me doy cuenta de lo poco que he escrito este mes. En mi descargo tengo que decir que los preparativos navideños junto con mi niña han ocupado casi todo mi tiempo.

Los cambios en Alicia se operan rápidamente. Aunque de vez en cuando te suelta un discursito en su “jerga” y ahí no la entendemos, sobre todo cuando se mete en el juego, es capaz de hablar y pedirte cosas. Es muy sociable y disfruta estando con otros niños, adora a sus primos. De salud, hemos pasado una fuerte gastroenteritis que tuvo a la niña dos días sin comer ni beber, suerte que aún le doy el pecho porque eso la mantuvo totalmente hidratada. En cuanto a la comida (aunque llevamos un par de días malos 😦 , en general hacemos progresos. No es una niña gordita, nunca lo ha sido, pero con lo que come, se mantiene. Reparte sus doce kilos aproximadamente en 86cm. Pocos niños de su edad son tan altos como ella. Y el caso es que ni su padre ni yo excedemos la media. Seguro que me la cambiaron en el hospital 🙂

En cuanto a logros personales ha ganado sobre todo en soltura al moverse, en destreza y precisión con las manos. Desde hace meses monta y desarma el Lego Duplo sin dificultades y eso que ahora tiene 21 meses. Apenas se le escapan los nuevos detalles y le gusta controlar lo que la rodea. En general es muy activa. Sufrimos sus rabietas desde hace algo más de 4 meses. Tiene un temperamento muy fuerte y cuando no la dejamos imponerse estalla.

Cuando veo a otros niños en el parque noto que Alicia sigue muy pegada a mi y aunque me gusta, también desearía que ganase en independencia. Este año, uno de nuestros propósitos es llevarla a la guardería, pero no a una convencional. Estamos buscando un centro alternativo para Alicia, y analizamos todas las posibilidades de nuestro entorno que no son muchas. Ya os contaré.

Se me ha ido este año a una velocidad que asusta y ya tengo proyectos para el nuevo año que entra. Es emocionante. Gestionar mejor mi tiempo será una de las prioridades del 2018, espero conseguirlo. Pero no quería terminar el año sin desearos todo lo mejor para el 2018, para que alcanceis vuestros sueños y alejeis el dolor. Besos.

feliz año

Bexsero, información sobre su administración.

Bexsero, información sobre su administración.

Un par de veces a la semana me reúno con un grupo de padres con los niños en el parque. Son casi siempre los mismos niños y eso permite que Alicia se relacione con un grupo ya conocido, lo que es muy importante para ellos ya que todavía no van a la guardería. Este año por primera vez en mi localidad han sobrado plazas de P3 en los distintos colegios. No han sido muchas, pero parece ser una tendencia que aumenta, la de no escolarizar a los niños hasta los 6 años. Curioso ¿no?

Comentando que Alicia había tenido su última dosis de Bexero (por fin!!) y que había estado con molestias y fiebre, una madre contó que su intención es vacunar a su hija cuando alcance los dos años. A partir de los 2 años sólo se necesitan dos dosis para inmunizar al niño de la menigintis. Me quedé bastante sorprendida porque no había oído nunca esta posibilidad. Me parece una muy buena idea para niños que no van a la guardería y no están expuestos a situaciones de riesgo. Y no lo digo por el dinero que te ahorras que son más de 200 cucas, si no para evitarle al niño dos pinchazos y unos días con molestias (que es lo que le pasa a la mía, cada que vez que la hemos vacunado).

Mientras seguimos con la rutina habitual combinando visitas a la ciudad dos veces por semana y clases de natación, vamos preparando las fiestas con la familia. Ya hemos encargado casi todos los juguetes atendiendo a las preferencias de Alicia. Últimamente pasamos muy buenos ratos con los juegos de construcción de Lego Duplo. Le regalaron una caja con algo más de 300 piezas este verano y es ahora, con 20 meses cuando le estamos sacando realmente partido. Me encanta que no sea un juguete predeterminado. Eso permite a la niña crear algo distinto cada vez que lo monta. Así que hemos pedido a Papá Noel una casa de Lego que junto con los ladrillos que ya tenemos permitirá a mi niña expresar su vena artística, una bici de Chicco, una camita de bebé (se la estoy haciendo yo) y otras cosillas. Para Reyes le espera el gran sorpresón: Una cocina de madera más alta que ella. Eso creo, porque hace algo más de 2 meses que no la hemos medido y ya entonces medía 84cm 🙂

 

 

 

Lenguaje.

Lenguaje.

Parece que el habla ya está aquí. ¡Por fin! ¡Que ganas tenía de oírla hablar! Y es que Alicia llevaba mucho tiempo hablando en esa jerga que utilizan los nenes, incomprensible para los mayores, soltando pequeñas frases de dos términos o palabras. Yo ya estaba empezando a utilizar el lenguaje de signos para algunas acciones. Alicia me miraba con sus grandes ojos, alucinada cada vez que lo hacía.

Ayer por la noche estaba sembrada. Me dió un objeto (no recuerdo qué) y me dijo: ¡toma! Pero lo mejor fue cuando se calzó una zapatilla de su padre y me dijo: “Estas son las de papá”. Ahí me quedé con una sonrisa de boba de oreja a oreja.

Es el comienzo del habla con 18 meses recién cumplidos. Estábamos todos un poquito impacientes. Alicia siempre había sido muy adelantada en todo y esperábamos que una vez dominado el tema del movimiento (llegaron los primeros pasos a finales de Enero) empezase con el habla. Esto no ha sido así. Quizás porque su cerebro procesa la información en dos lenguas muy disintas. ¡Que se yo!

Lo que sí he aprendido es que la progresión no es lineal en el tiempo. Se alcanza uno o varios hitos (metas destacadas en su desarrollo) y a continuación puede haber un periódo en el que no hay novedades a destacar.

Hemos observado que Alicia en el parque es bastante atrevida. Me refiero a que lo mismo se sube a un puente de 2 metros y se arroja al vacío como intenta salir por sitios bastante peligrosos para un bebé. El fallo ha sido nuestro. Observando a otros bebés que se suben solos y se lanzan por el tobogán, nos hemos dado cuenta de que el problema de Alicia es la confianza. Un exceso de confianza. Y eso es porque siempre me he subido con ella y he ido detrás para evitar que se cayera. Alicia nunca ha tenido una caída importante en esos columpios. Por eso no ha podido aprender lo que es la cautela. Estamos intentando corregirlo dejando más espacio entre ella y yo o que vaya solita en algunas ocasiones. Como ahora abandonamos la playa por los parques ya os contaré como nos va.

Agosto.

Agosto.

Hola a todos.  No he dado muchas señales de vida estas últimas semanas, no porque nos hayamos  ido de vacaciones. Vivimos en su sitio muy turístico de playa y hemos recibido muuuuuuchas visitas. Naturalmente, Alicia saca partido de esta situación y disfruta de estos momentos en los que hay más gente a su alrededor. Se siente observada y es cuando se convierte en una verdadera estrella.
Haciendo “regalitos” a cada uno nos mantiene contentos y nos tiene pendientes de lo que suelta por esa boquita. Las primeras palabras asoman y … oh! sorpresa, son más frases de dos términos que palabras sueltas. “ahí está” y  “este es” son sus preferidas. Naturalmente usa también “hola” desde que descubrió el efecto que causa en los desconocidos.

Lleva un par de meses atravesando una fase de mamitis que me impide separarme de ella. Eso hace que orine con la puerta abierta o que cuando juegue con sus primos me quiera tener a la vista. Al mismo tiempo noto que estrecha lazos con el padre. Los tres juntos es como más disfruta.

La playa se ha convertido en su plaza de juegos preferida. La hace muy feliz rebozarse como una croqueta y meternos los tres juntos en el agua (eso si no hay olas grandes). También suele interactuar con otros niños (si es que los encontramos), aunque básicamente se limita a tomar posesión de juguetes ajenos.

Procuramos buscar a nenes de su edad porque ya hemos tenido experiencias desagradables con niños de cuatro años 😦 Uno de ellos le tiró una paleteda de arena a los ojos para echarla de unos columpios que había en la playa. En general hemos descubierto que la mayoría de los niños de esta edad no gustan de estar con bebés.

En cuanto a la comida, hemos experimentado otra vez un retroceso. Los premolares están apareciendo y la irritan. Con estas temperaturas extremamos las precauciones en cuanto a higiene, pero aun así desde hace 4 días estamos con una diarrea que no remite.

En general, el verano discurre plácido, sin muchos sobresaltos. Tengo la impresión de estar sacándole más partido que el verano anterior. El año pasado por estas fechas estábamos demasiado verdes, y para colmo Alicia tuvo que medicarse con antibiótico durante 10 días lo que nos tuvo muy preocupados. Y vosotr@s… ¿cómo va vuestro verano?

 

Vulvovaginitis.

Vulvovaginitis.

Andaba Alicia muy feliz sin pañal estos días. Retenía el pis todo lo que podía hasta que la notábamos incómoda. En ese momento, lo poníamos y la nena aprovechaba para orinar. En la playa también, totalmente desnuda se dedicaba a hacer sus castillos, la mar de a gusto.

El sábado por la tarde vimos la primera señal de alarma: una secreción amarillenta en sus genitales. En el siguiente cambio de pañal, lo mismo pero en menor cantidad. No había fiebre así que recordé las propiedades antisépticas del romero (“el antibiótico del pobre”). Preparé una cocción con unos 100 gramos de romero y lo fuí aplicando en cada cambio de pañal, dejándolo caer suavemente sobre la vulva. Es necesario no contaminar la aplicación de romero si se dan friegas. Lo mejor es separar un poco de líquido y desecharlo después de un único uso.

Estábamos preparados para ver a su pediátra el lunes pero como no volvimos a ver más secreciones y teníamos cita el miércoles para la vacuna de la hepatitis, decidimos esperar. El miércoles el doctor examinó la zona y dijo que todo estaba bien, que seguramente algo de caca había quedado dentro y recomendó que siguiera con el romero.

Somos bastante cuidadosos con la limpieza de la nena en los cambios de pañal y para mi que esto tiene que ver con ir desnuda por el jardín  y playa. Así que hemos aprendido eso de que el ir vestidos es para protegernos 🙂 y Alicia ya lleva puesto el pañal la mayor parte del día.

Justo entonces recordé la de infecciones  que yo había sufrido de pequeña y lo mal que se pasa. Y como es bastante común en nenas voy a hacerme con un par de plantas de romero extra por si las moscas. Prefiero un antiséptico natural a cualquiera que vendan en la farmacia.

antiseptico del pobre

 

 

En cuanto a la revisión prevacuna, el doctor la vió estupenda. Con 200 gramos de más (10 kilos 100) y un centímetro más (ya van 83).

Nos deseó un feliz verano y nos emplezó para el próximo control, el de los 18 meses, en Septiembre.

Hijos únicos.

Hijos únicos.

Hemos pasado unos días con mis sobrinos de 9 y 12 años. Así que hemos pasado de repente a la categoría de familia numerosa. Y sí, es mucho más trabajo. Sobre todo en las horas de las comidas. Se notan la limitaciones puesto que están acostumbrados a pocos alimentos y la dieta se hace muy repetitiva.

Pero también he notado como le ha afectado a Alicia la presencia de los niños. Y creo que ha sido muy positiva. En primer lugar se ha despegado un poco más de mi. Con tanto nene jugando a fútbol, Alicia ha decidido dedicar su tiempo a perseguir la pelota en vez de a su madre. Iba detrás, para ver simplemente que hacían. La he notado muy atenta con ellos y he pensado en lo positivo que sería para ella un hermano. En estos momentos es imposible para nosotros siquiera plantearlo. Así que me tengo que conformar con invitarlos otra vez este verano para que Alicia los disfrute.

La revisión de los 15 meses ha ido genial y como este año el médico no nos ha puesto limitación con eso de ir a la playa, procuramos hacerlo casi cada día, eso sí con prudencia. Es lo que más le gusta a Alicia.

El médico nos avisó que venían los premolares pero de momento no la hemos visto muy molesta por este tema. En cuanto a sus medidas, sigue entre las altas (81cm) pero ya no entre las más delgadas 🙂 Ha subido un Kilo! Nuestra nena pesa 9.900 gramos. Como suele hacer tres cacas al día como media, le pregunté al médico si ese podía ser la causa de porqué no engorda más. Pero me dijo que no, que ni hablar. Lo cierto es que lleva unos días comiendo menos. Crucemos los dedos para que sea pasajero.

Bebés sociables.

Bebés sociables.

Ya me había dado cuenta de lo sociable que era Alicia y me parece genial. Deambulando por parques veo como mi hija busca el contacto con otros bebés. Y es recíproco en la mayoría de los casos. Se miran, se tocan, intercambian cacharros del parque. A veces cuando conecta con una niña, emiten sonidos guturales y a mi me da por pensar que es algo muy primitvo, que así debió ser al principio de los tiempos de la humanidad.  He visto también bebés huidizos y hoscos pero son los menos.

sociabilidad

Lo que me  da que pensar, es que mi hija se vaya con cualquiera. Sí, es literal. Se la lleva en brazos un extraño y no dice ni pío.

Suelo coger mucho el autobús para trayectos de 40 minutos. Es necesario plegar el cochecito en el maletero. Servidora no lo hace, lo tumbo y lo meto entero en el maletero. El caso es que un día tuve que plegarlo (y juré en arameo porque todavía estamos usando el cochecito del trio y es bastante j…. tener que abrirlo y cerrarlo) y al sacarlo el conductor del autobús se ofreció a ayudarme. Yo prefiero que no me toquen el coche porque luego aparecen bloqueadas las ruedas así que preferí entregarle a la nena con una sonrisa.

Como era fin de trayecto y yo tardaba bastante, el conductor, colocó a Alicia en su hombro con un solo brazo y se fue de cháchara con otros conductores. Pasados unos minutos, pude abrirlo y vi que se habían alejado unos metros. Habían formado un coro y charlaban al tiempo que Alicia no perdía detalle. Llevaba unos minutos con extraños y no había dicho ni pío. Solo cuando asomé la cabeza por ahí, reaccionó y se tiró sobre mis brazos.

Quizás sea culpa mía, por eso de que tengo que dejarla en brazos de extraños para meter el carrito en los maleteros. Pero el caso es que una señora que me la cogió ayer, me dijo, ni se ha quejado.

Imagino que es una cualidad heredada, porque según cuenta mi madre, de pequeña yo me iba con cualquiera, tipo Alicia. ¿Os pasa también a vosotras?

Parque de juegos: relaciones con otras madres.

Parque de juegos: relaciones con otras madres.

Normalmente aprovecho el parque para relacionarme con otras madres y obtener información acerca de vacunas, guarderías, alimentos. Así que las dos nos socializamos 🙂

A veces presencio escenas verdaderamente curiosas de esas que te hacen pensar. La última: Estábamos tres madres sentadas en el arenero, mientras las niñas jugaban. Una de las madres a la que veo repetidamente dijo que no había traído nada para que jugasen sus niñas. Como soy bastante guasona le dije a modo de chascarrillo “¡que fallo!”. La verdad es que la mujer siempre trae sus cosas y en ese momento era innecesario puesto que teníamos de todo.

Sólo faltaron esas simples palabras para que se desatara su malestar. Primero dándome todo tipo de explicaciones de porqué no los había traído, conectando su móvil a gran volumen para aislarse (cosa que nunca había hecho) y luego estuvo besando a las niñas (20 meses) pidiendo que la besaran a ella también y que le dijeran que la querían. Lo repitió varias veces, más alto pedía. Esto último, fue sobre todo lo que me llamó la atención. Lo pesado que resultaba especialmente para una de las niñas tanto beso y abrazo pues intentaba retomar el juego zafándose de su madre.

Sé que todas las madre somos cuestionadas tarde o temprano por la familia, por amigos o simplemente desconocidos que opinan sobre nuestra forma de criar a nuestros hijos. Asumo que no podemos pretender ser la madre perfecta (mucho menos servidora). Ya en mi casa estuve reflexionando sobre la escena, precisamente el día en que había leído que no podemos exigir a los niños que nos abracen y besen si esto les incomoda porque les enseña que no son dueños de sus cuerpos. Pensé en lo encarnecida que tenía que estar esta madre para que un pequeño comentario le hubiera molestado y cuantas veces habría sido cuestionada por su entorno para que reaccionase así. Esta experiencia me sirve para ser más prudente en un futuro (sobre todo con ella). Si yo tengo días que me desespero con Alicia imagino que con dos al mismo tiempo no debe ser nada fácil.

Confusión con el Bexsero

Confusión con el Bexsero

Después de casi 8 meses de espera, llegó el Bexsero, la dichosa vacuna de la meningitis B. Así que esperamos unas semanas, a que Alicia cumpliera los 14 meses para ponérsela. Estaba contenta porque esperaba cerrar por fin el círculo de las vacunaciones durante una buena temporada. Con esta dosis de Bexero tenía ya a la niña inmunizada contra la meningitis B y con la vacuna de la varicela y hepatitis A, del mes que viene, dejaríamos descansar a Alicia con este tema hasta los 3 años.

Sé que deben administrarse 4 dosis de Bexero al bebé desde los tres meses. Pero es que nosotros no lo hicimos hasta pasados los 5 meses (culpa de distribución del producto). Me había estado informando y para estos casos se van reduciendo las dosis. Tres dosis si se suministran entre el 6 y 23 mes. http://www.luciamipediatra.com/vacuna-meningococo-b/

Cuando el médico revisó rápidamente a Alicia como paso previo a la vacunación nos dijo que faltaba otra dosis, que sería aplicable en Septiembre. Ahí me quedé a cuadros. Y se me debió notar porque soy bastante contraria a las vacunaciones, y normalmente lo hago a regañadientes. Voy a informarme en algún organismo de mi comunidad porque entiendo que estamos en la frontera de si sí o de si no. Y no es el tema del dinero, aparte de que esta vez la enfermera hizo sangrar a la nena porque según ella, tensó la pierna, Alicia tuvo fiebre y una fuerte diarrea el fin de semana y todavía estoy cuidando su dieta por este tema.

Y cambiando de tema, vivimos en una zona de mosquitos. No es exagerado pero se dan aquí los temidos tigres. Estoy buscando alguna solución que no sea la típica mosquitera. ¿Teneís alguna experiencia con este tema? ¿Tipo parches o antimosquitos eléctricos que funcione? si es así, iluminadme por favor.

mosquito tigre

 

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Reconozco que estoy todavía muy verde en esto de pulular por los parques infantiles pero me voy curtiendo y cogiendo tablas. Soy una persona sociable, y sobre todo creo que correcta. Ahí donde mi experiencia no llega lo suplo con educación.

La semana pasada, estábamos tres madres reunidas en el parque de juegos. Yo pegada a Alicia sentada en el tablón del arenero. Las otras dos madres estaban hablando en frente sentadas en un banco. Sus niños de 18 y 16 meses estaban jugando en el arenero con las cosas de mi niña. No Problem! Voy haciéndome con un pequeño surtido de cacharros de plástico y hay para todos. El problema vino cuando el nene de 16 meses  arrancó literalmente de las manos el cubito y la pala que estaba manejando mi niña (SUYOS). Miré a la madre por si se le había escapado el detalle con su animada conversación, pero no sonreía beatíficamente viendo como su niño se apoderaba de todo lo que veía.

Alanya Kolberg

Alicia se quedó con las manos vacías, alucinada. Sólo se me ocurrió decir a mi hija en voz alta: ” ¡Vaya, Lito no comparte con nadie!” ¡Menuda gilipollez! No se me ocurrió otra cosa. Lo comenté con mi marido, por eso de que a lo mejor me dejaba arrastrar por extremismos maternos. Me dijo que era bueno para Alicia, porque le enseñaría a defender lo suyo ante otros. Soy escéptica. Lo que sí le puede enseñar es la ley de la selva, el gorila más fuerte se queda con todo 😦 Así que la próxima vez que cualquiera intente arrebatarle de las manos algo con lo que está jugando mi hija no esperaré a que la madre intervenga, lo haré yo con la mejor de mis sonrisas le explicaré al interesado/A que tendrá que esperar a que Alicia deje de jugar con eso.

Ayer por la noche leí un artículo que ha sido realmente el motivo de que yo escriba esta entrada porque resume mi pensamiento y yo creo que también el de muchas otras madres. Desde que voy a los parques, no paro de oir a todas las madres diciendo eso de que hay que compartir. Debe ser el mantra empleado en todas las guardarías como paso previo a la socialización. Pues bien, una madre animó a su hijo a que no compartiera sus juguetes si ese era su deseo porque cito textualmente: “no vivimos en un mundo donde es obligatorio ceder todo lo que tienes solo porque lo ha dicho otra persona y no voy a enseñarle a mi hijo que así son las cosas”. Texto de Alanya Kolberg

!Bravo! No pienso volver a obligar a mi hija a compartir algo si no quiere. ¿Compartimos nosotros nuestro móvil con el primer desconocido que nos lo pide? ¿Entonces a que estamos jugando ?