Otitis del oído medio.

Otitis del oído medio.

Al final lo de las molestias no fue cosa de dientes. El martes por la noche vimos como se tocaba la oreja y por la mañana marcaba en el termómetro 37.1. Las temperaturas elevadas no pueden considerarse todavía fiebre, pero indican que algo no va bien, que el cuerpo trabaja. Así que pedimos cita de urgencia para su pediatra, quien no tenía que verla hasta el día 15 de este mes, en la revisión de los 9 meses.

El diagnótico fue Otitis del oído medio 😦 Otra vez, 10 diez de antibióticos en tomas de 2cc. repartidas durante tres veces al día. Es la segunda vez que tenemos este problemas. La primera vez fue con 5 meses y aunque Alicia está mucho más fuerte, sabemos que durante estos diez días no crecerá y tendrá al final, diarrea.

En respuesta a mis preguntas, el pediatra me dijo que este tipo de otitis no estaba causada por el baño y que hay niños que tienen en los oídos su punto débil. Por lo visto este era el caso de mi hija. Por lo que me dijo el moco no salía bien (eso yo ya lo había notado) y se estanca en la trompa de Eustaquio. El frío y la dentición son también causa de que esto ocurra.

De todas maneras, yo ya le he tomado miedo a mojarle la cabeza a Alicia, así que voy a comprar unos tapones para bebés para cuando se restablezca. También he comprado un probiótico para preparar su estómago por las mañanas para el antibiótico (por cierto que esto, no me lo ha recomendado mi médico) y he pensado sustituir el agua por agua de coccción de arroz. Naturalmente con la fruta, añadiré manzana cocida. Suprimiendo la naranja y con ayuda de los cereales espero que su estómago sufra menos que en Agosto, cuando con cinco meses tuvimos que soportar una diarrea importante los últimos días del antibiótico. Las capuchas de las chaquetas no son suficientes para proteger los oídos porque  dejan pasar el aire. Así que me he hecho con un gorro con orejeras para uso diario. ¿Se os ocurre alguna idea más?

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Primer resfriado.

Primer resfriado.

Con estos calores y por encima de 29 grados, he tenido muchos días a Alicia sólo con el pañal puesto. Una tarde, de repente, apareció la tos,  y se hizo más persistente por la mañana. Así que fuimos a ver a su pediatra. Este nos hizo unas recomendaciones y nos fuimos a casa. A los dos días, la tos le había bajado al pecho  y tenía mucho moco. Siguiendo los consejos del  médico, la tratamos con un humidificador y un spray con agua de mar, pero el viernes por la tarde, descubrimos que tenía 38.5 de fiebre y volamos literalmente, al médico. Desde nuestra mala experiencia con Urgencias, no las hemos vuelto a pisar. Y solucionamos los problemas pidiendo visitas de urgencia al pediatra.

El pediatra después de auscultarla y comprabar una inflamación del oído derecho, recetó antibiótico durante diez días. Ya podeís imaginaros lo duro que debió resultar para la nena, con tan solo 5 meses recien cumplidos tener que tomar el medicamento tres veces al día. Para colmo, a partir del 5 día, apareció una molesta diarrea. Al séptimo día llamé a la consulta del médico para ver si reducía el tratamiento, pero nada insistió en los 10 días que al final nosotros dejamos en nueve.

Una semana antes de ponerse malita, Alicia tuvo que soportar una combinación de vacunas que la dejaron K.O. Durante unos días, no comía lo que es habitual en ella y  estaba muy molesta. Juntando una cosa con otra, la nena en tres semanas solo había ganado 300 gramos. (6 kilos 560 gramos). De altura el médico nos dió el mismo resultado que la visita anterior, 65cm. Creo que se equivocó porque me cuesta creer que en tres semanas no ganara en cm.

Aprovechando que el día 9 fuimos a comprobar como le había ido a Alicia con el tratamiento, el pediatra le hizo la revisión de los 5 meses. La vió estupenda, y nos echó bronca por no haber traído la vacuna. Este mes le toca bexero y la de la neumonía. Queríamos darle tiempo a Alicia para recuperarse y ganar peso. Además la veíamos todavía muy flojita para hacerla pasar por las vacunas. El médico nos dijo que “estar flojito”, no es un criterio científico aceptable y sólo nos dió una semana de plazo. Como no se nos veía muy convencidos, nos citó expresamente para la vacuna, algo que no suele hacer.

Lo mejor de la visita al pediátra, es que por fin ha introducido algo nuevo: Las papillas de cereales, que a Alicia le encantan. Le han abierto el apetito, tanto es así que hemos aumentado otros 30 milímetros sus bibes. Creo que la nena nos estába pidiendo un cambio en la alimentación.

Como nos avisaron de que las papillas convencionales (Nestlé, Blevit,Nutriben…) llevaban aditivos como aromas a vainilla para hacerlas más dulces y que los nenes no las rechachazaran, hemos optado por la ecológicas Holle. La hemos comprado de arroz y mijo (sin gluten), y de Avena (con gluten). Y la verdad es que estoy deseando probar la gama entera que tiene más variedad a partir del 7 mes. Especialmente buena dicen que es la de algarrobo.

papillas-holle-de-copos-de-avena