Flujo vaginal.

Flujo vaginal.

He pasado una semana desconectada del blog (muy a mi pesar, porque es como encontrarse con los amigos y a estos no hay que descuidarlos), no por vacaciones si no por temas relacionados con trabajo. Poco antes de irnos, tuvimos que acudir a Urgencias por un tema relacionado con el flujo vaginal. Fui sin los nervios de la primera visita y por recomendación de mi médico que estaba de vacaciones y me sugirió que me hicieran un cultivo para descartar cualquier problema.

El problema fue un flujo vaginal de color amarronado  clarito (perdonad que sea tan gráfica, pero espero que esto también pueda ayudar a alguien en el futuro). La cantidad era más bien escasa y estuvo presente unos días (4 ó 5) coincidiendo con una mayor excitación sexual (no digo actividad porque desde que me quedé embarazada estamos de abstinencia) y con una excursión a través de la montana en la que nos perdimos y tuvimos que caminar más de la cuenta. Ese concretamente, fue el día en que más flujo tuve y en el que contacté por email con mi médico.

Al hablar de flujo amarronado, los de urgencias lo catalogaron enseguida como “pérdida” y me hicieron pasar con rapidez. En ese momento el flujo en cuestión había desaparecido. Les expliqué el tema y siguiendo la recomendación de mi médico, hicieron un cultivo. También una nueva eco. En la maquinita, el nene se veía genial pero las dos imágenes que nos dieron estaban muy borrosas. El angelito estaba boca abajo y se tocaba la cabeza. En un momento dado, estiró las piernas con rapidez y eso sirvió para que el médico dijera que “por ahí apuntaba algo”. Menudo ojo de lince y eso que me faltaba un día para las 14 semanas. Todo lo demás lo vió correcto, no había sangre y cuando preguntamos el motivo nos dijo que probablemente fueran las hormonas pero que habría que esperar los resultados para descartar cualquier otro problema.

Esto fue el fin de semana pasado. Como estuvimos fuera no pudimos recoger los resultados todavía. Pero el ver a nuestro nene tan cómodo (8,1 cm) nos tranquilizó. Respecto a las marchas el médico dijo que tenía que reducirlas a la mitad, que no las eliminase. Si antes marchaba 2Km, ahora debía ser uno.

Nos llamó la atención lo acostumbrados que tienen que estar los ojos de médicos especialistas en ecografía para detectar cualquier anomalía o incluso el sexo en una fase tan temprana. Es algo que tranquiliza.