Lactancia mixta

Lactancia mixta

Hace tiempo que quería escribir un post sobre este tema, sobre todo por si pudiera ayudar a alguna primeriza. Pienso que si volviera a ser madre, con la información y experiencia acumuladas haría las cosas de forma distinta.

Primero decir, que elegí para mi hija la lactancia materna desde el principio. Y finalmente mi pediatra acabó por imponer por el “bien de Alicia” el Blemil.

Se entiende por lactancia mixta la alternancia de pecho con alimentación complementaria. Normalmente viene a ser una solución temporal hasta que se resuelven las circunstancias que impiden la lactancia plena durante los primeros día de vida del nacido. Así que no suele ser la primera opción de las madres.

En mi caso, ni siquiera fue mixta. El médico impuso en el 8º día el Blemil y cinco minutos de pecho en cada toma con la intención de transmitir defensas a la nena. En su opinión, en mi caso “la teta estaba muerta” 😦 Nuestro error, fue haber acudido a urgencias el quinto día, ante los lloros inconsolables de Alicia. Sábado por la noche, ahí sólo había residentes que decicieron hacerle a la nena todo tipo de pruebas. Una salvajada. Después de 14 horas aproximadamente y muchos turnos de médicos que rotaban (creo que llegamos a hablar con 3), el diagnóstico fue: “Hambre” Ahí empezó la alimentación complementaria con las botellitas de Almiron que se vaciaban sobre la boca de la nena sin ningún esfuerzo. Primero en pequeñas cantidades, que luego el pediatra corregiría a lo grande.

Hoy no hubiera acudido a urgencias y hubiera insistido en dar de mamar hasta que hubiera suficiente leche. No cada tres horas como me dijeron en el hospital, la hubiera tenido enganchada en todo momento hasta que hubiera leche suficiente.

Pienso que una vez que se prueba con la alimentación complementaria hay mucho riesgo de que el bebé acabe prefiriendo el biberón. Es menos esfuerzo y mucho más cómodo. Por eso recomiendo un biberón que no implique el vaciado automático del contenido sobre el bebé. Muchos de los que se venden en la farmacia son de ese tipo. Haberlos, los hay, solo hay que buscarlos.

Cabezona que es una, seguí amamantando a mi cachorra, aumentando el tiempo recomendado por el pediatra (cuidando de que no se me cansara antes de cada toma). Nunca fue suficiente pero a día de hoy Alicia sigue disfrutando de su teta. Y digo disfrutando porque es algo que hace con gusto. La relaja. La teta para ella no fue nunca un alimento que llegara a saciarla pero sí es consuelo, relax.

Si una madre quiere darle el pecho a su hijo, recomiendo insistir aunque el médico diga lo contrario e imponga alimentación complementaria. Ayuda mucho recabar toda la información posible sobre el tema, visionar vídeos y buscar apoyo en grupos de lactancia.

En cuanto a las leches de fórmula nosotros usamos durante mucho tiempo el Blemil por imposición médica, aunque como provocaba estreñimiento en la nena combinábamos con Almiron porque facilitaba el tránsito intestinal. Y al revés en los momentos en que más suelta estaba Alicia, usábamos solo Blemil para arreglar la situación. También probamos la leche de cabra. Con un sabor peculiar despertó la curiosidad de la nena aunque como era leche entera le resultaba más pesada por eso en ciertos momentos se negó a tomarla. Cuando su estómago fué desarrollándose volvió a tomarla de nuevo. ahora estamos con Hero. En general, creo que todas las marcas son de calidades muy similares. La diferencia de precios se entiende por el margen de beneficio de las farmacias. Lo que sí hemos observado es que muchas llevan grasas de palma (incluso las más caras).

Buscando una solución a nuestro problema del sueño, ayer probamos la combinación de masaje relajante y teta. Funcionó, ni tiempo tuvimos de bañarla. A las diez menos diez caía rendida, aunque luego a volvió a despertarse totalmente despejada a las diez y media. Dos horas más tarde  y con teta de nuevo, volvió a dormirse.

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