Vaqueros pitillo premamá.

Vaqueros pitillo premamá.

Me había propuesto no empezar a comprar ropa de embarazada hasta que no llegase la nueva temporada de Otoño. Pero el otro día, por aquí estaba bastante nublado y un vestidito con sandalias era lo último que me apetecía (soy chica del norte pero bastante friolera). Así que me probé uno de los últimos pantalones que me había comprado antes del embarazo, en Cortefiel, bastante clásicos, muy bonitos color topo. La verdad es que cuando me los compré ya me quedaban como un guante y ahora me faltaba un gran triángulo por la parte delantera. No podía ni abrocharlos. Salí a la calle con un pantalón de Decathlón, bastante cómodo sin costuras ni botones que de momento aguanta.

Había pensado en comprar ropa de embarazada en Internet, los precios me parecían buenos y la ropa me gustaba. No podía decir lo mismo de lo que había visto en el Corte Inglés y en H&M. No quiero hacerme un gran fondo de armario, si no sólo lo indispensable. Ya en la ciudad recordé que había una tienda premamá cerca y decidí visitarla. Resultó ser un Prenatal. Yo creo que venden prácticamente todo lo que una embarazada puede necesitar durante su embarazo, pero me pareció que los precios de sus cochecitos eran exagerados (muchos modelos de su marca rondaban los 1000 euros).

Respecto a la ropa, mi cuñada, (tuvo a mi sobrino hace 7 años), me dijo que podía comprarla desde el primer momento y que luego se podía ir adaptando a las necesidades del cuerpo de cada una. Así que con esa idea fuí. Aconsejo dejarse asesorar, porque el tema para las novatas es algo complicadillo. Empecé probándomelos. Son rectos y yo acostumbrada a vestir ceñido, los vi enormes. Siento no haber hecho una foto. Se abrochaban con botón, a la altura del vientre y cuando termina el pantalón incorporan un tela que cubre la tripita. La tela acaba con una fina goma que llega hasta la mitad de la barriga. En los laterales están unas gomitas extensibles, graduables por medio de botones, para ir agrandando el pantalón. Es una buena opción por 54 euros que seguramente permita a muchas utilizarlos hasta el final del embarazo. Estéticamente hablando, ya es otra cosa, pero eso va por gustos. 🙂

Lo que escogí fueron unos vaqueros pitillos, muy, muy cómodos. No llevan botones ni tampoco gomas extensibles. Me parecieron la mejor opción aunque seguramente no me servirán para todo el embarazo (la de la tienda me dijo que a lo mejor sí, pero lo dudo), porque llevan incorporada una goma elástica gruesa de unos  8 cm, para sujetar la tripita por debajo, lo que me parece bastante útil pues preveo que la “cosa” se desborde. Además también tienen utilidad después del parto, hasta que el cuerpo recupere su forma. Los pantalones costaron 40 euros. Los de compra por internet costaban entre 29 y 34, más gastos de envío. Ahora, ¿hubiera acertado con la talla?

Ah, se me olvidaba, los resultados del cultivo vaginal: No se observa ningún patógeno.

v1v2

v3v4