Esperando a Alicia.

Esperando a Alicia.

El jueves 28 tuvimos nuestro último control antes del nacimiento de Alicia (35 semanas y 6 días). Y la verdad es que da vértigo sólo con pensarlo. Atras quedan 8 meses y medio de embarazo y algún sustito en urgencias. Que te digan: “os doy una cita para el 22 de Febrero para haceros una eco, pero espero veros antes en los paritorios”, impresiona. Porque ya está hecho todo. La última prueba del cribado del estreptococo (que tan desagradable me habían comentado que era y no lo fue tanto), hecha. Lo que si me pilló a traición fue un tacto vaginal que me dejó dolorida para el ratito siguiente. Así que lo acompañé del consiguiente berrido: ¡Por Dios doctor, que me hace!

Surtió efecto, porque dejó de hacerlo 🙂 Creo que en nuestro país no se valora suficientemente el sufrimiento del paciente. Lo he visto varias veces. Y muchas veces se causa un dolor innecesario en pruebas médicas porque es más cómodo practicarlo así. Así que cuando me hacen daño, no me corto, me quejo. Los médicos que ya me conocen van con cuidado. No es bueno para la clientela oir como una paciente grita e intentan explicarme lo que van a hacer con anticipación.

Pero mi ginecólogo todavía no me conoce (a pesar de que ha llevado el embarazo de Alicia desde el principio) y por eso lo tengo todavía que “acostumbrar”. No sabría decir cuantas visitas hemos hecho con él. Repasando la cartilla maternal me salen 4 eco y 5 citas para pesarme, tomarme la tensión y repasar resultados de análisis. Ignoro si esto es la norma en la sanidad pública pero esto es lo que me ofrece mi mutua por el seguro.

Algo que me sorprende, es que todavía no he visto a una comadrona. Sí, ya sé que podía haber ido a los cursos de educación maternal que ofrece el sistema público, pero esperaba que mi seguro me ofreciera la posibilidad de tratar con una comadrona antes del parto, cosa que no estaba contemplada.

En la última visita, además te tomarme la tensión (11/7), pesarme (71 kilos, he engordado 10 y pico) y hacerme la prueba estreptococo, nos confirmaron que la nena sigue cefálica aunque no encajada. Le hice un par de preguntas al gine sobre la episotomia y el tiempo que podría estar en mi casa aguantando las contracciones del parto. En cuanto a lo primero, por lo visto no me libro (si es parto vaginal). Es práctica común (en España) en mujeres que no han tenido todavía hijos, y por lo que nos dijo, él la sigue. Y en cuanto a lo segundo, teniendo en cuenta lo largo y estresante que puede ser un parto, nos dijo que mientras no hubiera rotura de bolsa, ni sangre, podíamos estar tranquilamente un par de horas en casa si así lo preferíamos pero que llegaría un momento en que yo misma vería la imposibilidad de estar en casa. Eso sí nos advirtió que a la mínima duda que tuviera de rotura parcial, corriendo al Hospital porque en esos casos puede haber riego de meningitis.

Nos despedimos con una sonrisa y nos dijo que estaría esperándonos en la clínica en las próximos días… ¿o será en su despacho para hacernos una eco en la semana 39?

 

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