El tamaño del bebé lo determina la genética, pero… ¿y el peso?

El tamaño del bebé lo determina la genética, pero… ¿y el peso?

Una comadrona comentó a una conocida nuestra que el tamaño del bebé viene determinado por la genética de los padres, pero el peso no. Es una variable en la que podemos influir según nos alimentemos. Igual que se ha comprobado científicamente que el tabaco y el estrés provocan pesos inferiores en los bebes, se sabe que mujeres que se han estado atiborrando de caramelos y azúcares (calorías vacías) durante el embarazo no tienen niños más gordos sino más pequeños, porque esas calorías no aprovecharon a los bebes.

Repasando las gráficas de Alicia, me doy cuenta de que el ginecólogo espera que para la semana 39, alcance los 4 kilos. Es un bebé de medidas grandes y largo de tamaño, que muy probablemente no esté gorda. Pero al tener ese tamaño pesa más que otras niñas.

La última vez que hablamos con el gine, nos dejó muy claro que ella estaba así de hermosa “porque tu la sostienes con tu alimentación”, pero que además de tener ese peso sus medidas eran las de un feto grande. Así que enterados de que a las madres que llegan a los 4 kilos, no se las deja continuar con su embarazo y programan de forma inmediata la cesárea, hemos pensado influir en su peso a través de mi alimentación. No, no se me ha ido la olla. No es una dieta sino una restricción de carbohidratos y azúcares.

Afortunadamente en mi embarazo no he tenido ni mareos ni naúseas, y como soy de buen comer he seguido alimentándome sin problemas durante estos meses. Soy golosa  pero al quedarme embarazada dejaron de apetecerme los dulces. Mi interés se centró  básicamente en platos elaborados de cuchara, guisos, carnes y arroces en sus distintas presentaciones. Aún así, no he engordado excesivamente. la última vez que me pesé andaba por los 9 kilos.  Ahora intento restringir sobre todo los carbohidratos como patatas, arroz, harinas, y la tostada de mantequilla que me tomaba para el desayuno, (todo lo demás lo mantengo), con la esperanza de que Alicia no llegue a los 4kilos.

Ya me han comentado que probablemente esto servirá de poco, y que si el gine quiere una cesárea, la tendrá. Que el parto, no es el momento idóneo para ponerse a discutir (no es mi intención) y que naturalmente en esta situación yo llevo las de perder. Naturalmente tienen razón. Pero entiendo que para mi cuerpo sería muy beneficioso prepararse para el cuerpo, sentir las contracciones y no digamos ya, para la niña.

Y de momento, estamos en espera. Aunque estamos todos deseando conocer a Alicia, cruzamos los dedos para que venga en su momento o incluso con algo de retraso porque se nos ha hechado el tiempo encima y aún queda mucho por organizar 🙂