Vulvovaginitis.

Vulvovaginitis.

Andaba Alicia muy feliz sin pañal estos días. Retenía el pis todo lo que podía hasta que la notábamos incómoda. En ese momento, lo poníamos y la nena aprovechaba para orinar. En la playa también, totalmente desnuda se dedicaba a hacer sus castillos, la mar de a gusto.

El sábado por la tarde vimos la primera señal de alarma: una secreción amarillenta en sus genitales. En el siguiente cambio de pañal, lo mismo pero en menor cantidad. No había fiebre así que recordé las propiedades antisépticas del romero (“el antibiótico del pobre”). Preparé una cocción con unos 100 gramos de romero y lo fuí aplicando en cada cambio de pañal, dejándolo caer suavemente sobre la vulva. Es necesario no contaminar la aplicación de romero si se dan friegas. Lo mejor es separar un poco de líquido y desecharlo después de un único uso.

Estábamos preparados para ver a su pediátra el lunes pero como no volvimos a ver más secreciones y teníamos cita el miércoles para la vacuna de la hepatitis, decidimos esperar. El miércoles el doctor examinó la zona y dijo que todo estaba bien, que seguramente algo de caca había quedado dentro y recomendó que siguiera con el romero.

Somos bastante cuidadosos con la limpieza de la nena en los cambios de pañal y para mi que esto tiene que ver con ir desnuda por el jardín  y playa. Así que hemos aprendido eso de que el ir vestidos es para protegernos 🙂 y Alicia ya lleva puesto el pañal la mayor parte del día.

Justo entonces recordé la de infecciones  que yo había sufrido de pequeña y lo mal que se pasa. Y como es bastante común en nenas voy a hacerme con un par de plantas de romero extra por si las moscas. Prefiero un antiséptico natural a cualquiera que vendan en la farmacia.

antiseptico del pobre

 

 

En cuanto a la revisión prevacuna, el doctor la vió estupenda. Con 200 gramos de más (10 kilos 100) y un centímetro más (ya van 83).

Nos deseó un feliz verano y nos emplezó para el próximo control, el de los 18 meses, en Septiembre.

Dos productos muy útiles.

Dos productos muy útiles.

Con estos calores y las ventanas abiertas han llegado los temidos mosquitos tigres. 😦 Y al final después de mucho cavilar me decidí a comprar unos parches ecológicos de citronella. No quería que la nena estuviera rodeada de productos como matamosquitos en pastillas, líquido o aerosoles. El caso es que estuve leyendo varias opciones y me decidí por esta.  Son parches de la marca Larus Pharma ( y no, no es un post patrocinado. Pero es que me han gustado un rato y he decidido compartirlo con otras madres).

Son fáciles de aplicar siguiendo las instrucciones. Agradables de oler y lo que es mejor… ¡¡funcionan!! La pega para mi es su cora duración. En la caja advierten que solo duran entre 6 y 8 horas. En realidad son 4 aproximadamente. Tienen un alcance de un metro. Yo no los pongo todas las noches, solo cuando oigo algún zumbido pongo tres en disposición de triángulo. Con eso me aseguro un perímetro exento de mosquitos. La otra pega, es el precio. En farmacia son 8 euros y pico. Son cajas de 24 parches, si se van tres en cada aplicación, ya podeís imaginar lo que dura la cajita. Tienen la doble variedad, mosquitos y mosquitos tigres.

El otro producto de que quiero hablaros es una auténtica joya. Se trata de árnica para los golpes. Cuando vi que la nena empezaba con los golpes busqué el producto de árnica con menos química que me encontré.

El que uso es un roll-on de Aquilea, se llama Golpix y lo recomiendo con los ojitos cerrados porque mi nena se ha dado un par de golpes muy serios en la cabeza y nos ha ido genial. Está hecho a base de plantas: árnica, harpagofito y gingko. Las dos primeras poseen efecto antiinflamatorio y calman el dolor. La última tiene un efecto sobre la circulación, evitando los morados. Su presentación en roll-on (a diferencia de los sticks) evita que tengas que presionar sobre la zona dolorida. Muy efectivo. Lo llevo siempre conmigo. No tengo pegas para este producto.

Hijos únicos.

Hijos únicos.

Hemos pasado unos días con mis sobrinos de 9 y 12 años. Así que hemos pasado de repente a la categoría de familia numerosa. Y sí, es mucho más trabajo. Sobre todo en las horas de las comidas. Se notan la limitaciones puesto que están acostumbrados a pocos alimentos y la dieta se hace muy repetitiva.

Pero también he notado como le ha afectado a Alicia la presencia de los niños. Y creo que ha sido muy positiva. En primer lugar se ha despegado un poco más de mi. Con tanto nene jugando a fútbol, Alicia ha decidido dedicar su tiempo a perseguir la pelota en vez de a su madre. Iba detrás, para ver simplemente que hacían. La he notado muy atenta con ellos y he pensado en lo positivo que sería para ella un hermano. En estos momentos es imposible para nosotros siquiera plantearlo. Así que me tengo que conformar con invitarlos otra vez este verano para que Alicia los disfrute.

La revisión de los 15 meses ha ido genial y como este año el médico no nos ha puesto limitación con eso de ir a la playa, procuramos hacerlo casi cada día, eso sí con prudencia. Es lo que más le gusta a Alicia.

El médico nos avisó que venían los premolares pero de momento no la hemos visto muy molesta por este tema. En cuanto a sus medidas, sigue entre las altas (81cm) pero ya no entre las más delgadas 🙂 Ha subido un Kilo! Nuestra nena pesa 9.900 gramos. Como suele hacer tres cacas al día como media, le pregunté al médico si ese podía ser la causa de porqué no engorda más. Pero me dijo que no, que ni hablar. Lo cierto es que lleva unos días comiendo menos. Crucemos los dedos para que sea pasajero.

Bebés sociables.

Bebés sociables.

Ya me había dado cuenta de lo sociable que era Alicia y me parece genial. Deambulando por parques veo como mi hija busca el contacto con otros bebés. Y es recíproco en la mayoría de los casos. Se miran, se tocan, intercambian cacharros del parque. A veces cuando conecta con una niña, emiten sonidos guturales y a mi me da por pensar que es algo muy primitvo, que así debió ser al principio de los tiempos de la humanidad.  He visto también bebés huidizos y hoscos pero son los menos.

sociabilidad

Lo que me  da que pensar, es que mi hija se vaya con cualquiera. Sí, es literal. Se la lleva en brazos un extraño y no dice ni pío.

Suelo coger mucho el autobús para trayectos de 40 minutos. Es necesario plegar el cochecito en el maletero. Servidora no lo hace, lo tumbo y lo meto entero en el maletero. El caso es que un día tuve que plegarlo (y juré en arameo porque todavía estamos usando el cochecito del trio y es bastante j…. tener que abrirlo y cerrarlo) y al sacarlo el conductor del autobús se ofreció a ayudarme. Yo prefiero que no me toquen el coche porque luego aparecen bloqueadas las ruedas así que preferí entregarle a la nena con una sonrisa.

Como era fin de trayecto y yo tardaba bastante, el conductor, colocó a Alicia en su hombro con un solo brazo y se fue de cháchara con otros conductores. Pasados unos minutos, pude abrirlo y vi que se habían alejado unos metros. Habían formado un coro y charlaban al tiempo que Alicia no perdía detalle. Llevaba unos minutos con extraños y no había dicho ni pío. Solo cuando asomé la cabeza por ahí, reaccionó y se tiró sobre mis brazos.

Quizás sea culpa mía, por eso de que tengo que dejarla en brazos de extraños para meter el carrito en los maleteros. Pero el caso es que una señora que me la cogió ayer, me dijo, ni se ha quejado.

Imagino que es una cualidad heredada, porque según cuenta mi madre, de pequeña yo me iba con cualquiera, tipo Alicia. ¿Os pasa también a vosotras?

Experiencias con ropa de marca

Experiencias con ropa de marca

Ahora que Alicia tiene casi 15 meses y este es mi segundo verano como madre, puedo contar mi experiencia con la ropa de marca comprada/ regalada para ella.

Durante los primeros meses recibimos y compramos ropa que muchas veces acabó inutilizada. Es cierto que yo no tenía práctica en materia de compra para Alicia, pero también recibimos ropa que no correspondía a la estación por la talla de la niña. Teníamos meses que Alicia crecía entre 3 y 4 centímetros. Con ese ritmo de crecimiento vi como vestidos muy caros duraban apenas dos meses. Dado que Alicia todavía no caminaba (empezó a los 9 meses) la llevábamos muchas veces en el mochila, lo que hacía imposible ponerle un vestido sin que quedara hecho un higo.

Empecé a guardar la ropa de la nena que no usábamos en grandes cajas de plástico con ruedas, las típicas de almacenamiento. Todo lo que no era femenino pude regalarlo para un bebé nacido un año después de Alicia. Pero me he visto con vestidos de marcas como Mayoral, Bóboli y Zara prácticamente nuevos. Así que he decidido probar suerte en una web de segunda mano porque si bien al principio pensé en quedármelos pienso que con el tiempo acabarán por deteriorarse. La ganancia es mínima, pero eso es mejor que acaben arruinados en un trastero. De momento no ha habido suerte.

Para la ropa de trote (como digo yo), parece haber una segunda oportunidad. He regalado algunas cosas y otras pienso llevarlas a reciclar a H&M. Si vas antes del 18 de Junio con una bolsa de ropa para reciclar recibes un vale descuento de 10 euros para tu próxima compra. (en la web encontrareís más información).

Mi consejo, es verdad que siempre tenemos en mente un vestidito o algo especial para los primeros meses, pero tratad de ser racionales y minimizad esas compras a lo indispensable. Llegará el momento en que los bebés empiecen a andar y ahí sí que podrán lucir todo lo que compremos, especialmente si son niñas.

armario de alicia

 

 

 

 

 

 

 

Parque de juegos: relaciones con otras madres.

Parque de juegos: relaciones con otras madres.

Normalmente aprovecho el parque para relacionarme con otras madres y obtener información acerca de vacunas, guarderías, alimentos. Así que las dos nos socializamos 🙂

A veces presencio escenas verdaderamente curiosas de esas que te hacen pensar. La última: Estábamos tres madres sentadas en el arenero, mientras las niñas jugaban. Una de las madres a la que veo repetidamente dijo que no había traído nada para que jugasen sus niñas. Como soy bastante guasona le dije a modo de chascarrillo “¡que fallo!”. La verdad es que la mujer siempre trae sus cosas y en ese momento era innecesario puesto que teníamos de todo.

Sólo faltaron esas simples palabras para que se desatara su malestar. Primero dándome todo tipo de explicaciones de porqué no los había traído, conectando su móvil a gran volumen para aislarse (cosa que nunca había hecho) y luego estuvo besando a las niñas (20 meses) pidiendo que la besaran a ella también y que le dijeran que la querían. Lo repitió varias veces, más alto pedía. Esto último, fue sobre todo lo que me llamó la atención. Lo pesado que resultaba especialmente para una de las niñas tanto beso y abrazo pues intentaba retomar el juego zafándose de su madre.

Sé que todas las madre somos cuestionadas tarde o temprano por la familia, por amigos o simplemente desconocidos que opinan sobre nuestra forma de criar a nuestros hijos. Asumo que no podemos pretender ser la madre perfecta (mucho menos servidora). Ya en mi casa estuve reflexionando sobre la escena, precisamente el día en que había leído que no podemos exigir a los niños que nos abracen y besen si esto les incomoda porque les enseña que no son dueños de sus cuerpos. Pensé en lo encarnecida que tenía que estar esta madre para que un pequeño comentario le hubiera molestado y cuantas veces habría sido cuestionada por su entorno para que reaccionase así. Esta experiencia me sirve para ser más prudente en un futuro (sobre todo con ella). Si yo tengo días que me desespero con Alicia imagino que con dos al mismo tiempo no debe ser nada fácil.

Lactancia mixta

Lactancia mixta

Hace tiempo que quería escribir un post sobre este tema, sobre todo por si pudiera ayudar a alguna primeriza. Pienso que si volviera a ser madre, con la información y experiencia acumuladas haría las cosas de forma distinta.

Primero decir, que elegí para mi hija la lactancia materna desde el principio. Y finalmente mi pediatra acabó por imponer por el “bien de Alicia” el Blemil.

Se entiende por lactancia mixta la alternancia de pecho con alimentación complementaria. Normalmente viene a ser una solución temporal hasta que se resuelven las circunstancias que impiden la lactancia plena durante los primeros día de vida del nacido. Así que no suele ser la primera opción de las madres.

En mi caso, ni siquiera fue mixta. El médico impuso en el 8º día el Blemil y cinco minutos de pecho en cada toma con la intención de transmitir defensas a la nena. En su opinión, en mi caso “la teta estaba muerta” 😦 Nuestro error, fue haber acudido a urgencias el quinto día, ante los lloros inconsolables de Alicia. Sábado por la noche, ahí sólo había residentes que decicieron hacerle a la nena todo tipo de pruebas. Una salvajada. Después de 14 horas aproximadamente y muchos turnos de médicos que rotaban (creo que llegamos a hablar con 3), el diagnóstico fue: “Hambre” Ahí empezó la alimentación complementaria con las botellitas de Almiron que se vaciaban sobre la boca de la nena sin ningún esfuerzo. Primero en pequeñas cantidades, que luego el pediatra corregiría a lo grande.

Hoy no hubiera acudido a urgencias y hubiera insistido en dar de mamar hasta que hubiera suficiente leche. No cada tres horas como me dijeron en el hospital, la hubiera tenido enganchada en todo momento hasta que hubiera leche suficiente.

Pienso que una vez que se prueba con la alimentación complementaria hay mucho riesgo de que el bebé acabe prefiriendo el biberón. Es menos esfuerzo y mucho más cómodo. Por eso recomiendo un biberón que no implique el vaciado automático del contenido sobre el bebé. Muchos de los que se venden en la farmacia son de ese tipo. Haberlos, los hay, solo hay que buscarlos.

Cabezona que es una, seguí amamantando a mi cachorra, aumentando el tiempo recomendado por el pediatra (cuidando de que no se me cansara antes de cada toma). Nunca fue suficiente pero a día de hoy Alicia sigue disfrutando de su teta. Y digo disfrutando porque es algo que hace con gusto. La relaja. La teta para ella no fue nunca un alimento que llegara a saciarla pero sí es consuelo, relax.

Si una madre quiere darle el pecho a su hijo, recomiendo insistir aunque el médico diga lo contrario e imponga alimentación complementaria. Ayuda mucho recabar toda la información posible sobre el tema, visionar vídeos y buscar apoyo en grupos de lactancia.

En cuanto a las leches de fórmula nosotros usamos durante mucho tiempo el Blemil por imposición médica, aunque como provocaba estreñimiento en la nena combinábamos con Almiron porque facilitaba el tránsito intestinal. Y al revés en los momentos en que más suelta estaba Alicia, usábamos solo Blemil para arreglar la situación. También probamos la leche de cabra. Con un sabor peculiar despertó la curiosidad de la nena aunque como era leche entera le resultaba más pesada por eso en ciertos momentos se negó a tomarla. Cuando su estómago fué desarrollándose volvió a tomarla de nuevo. ahora estamos con Hero. En general, creo que todas las marcas son de calidades muy similares. La diferencia de precios se entiende por el margen de beneficio de las farmacias. Lo que sí hemos observado es que muchas llevan grasas de palma (incluso las más caras).

Buscando una solución a nuestro problema del sueño, ayer probamos la combinación de masaje relajante y teta. Funcionó, ni tiempo tuvimos de bañarla. A las diez menos diez caía rendida, aunque luego a volvió a despertarse totalmente despejada a las diez y media. Dos horas más tarde  y con teta de nuevo, volvió a dormirse.

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